domingo, 11 de abril de 2010

Una coreografia sin fin...

Una historia de amor.

Una historia de amor no correspondido, pero una historia de amor al fin.

Ella le debía a él su existencia. Él a duras a penas sabía que ella existía.

Él se levantaba por las mañanas despeinado, con cara de sueño y dispuesto a empezar el nuevo día. Ella no quería levantarse por las mañanas: prefería quedarse en la cama soñando con él, porque creía que esa sería la única forma posible de estar a su lado.

Todos los días ella la buscaba y la observaba en silencio. Estaba tan cerca, pero a la vez tan lejos, sabía que le sería imposible poder confrontarlo, y no mencionemos hablarle. Él era tan hermoso, tan perfecto, pero no se percataba de la existencia de ella, pasaba su vida con sus amigos, paseando su mirada sobre cualquier mujer que no demostrara interés en él, personas que únicamente buscaban usarla una vez, dos veces, pero que no sentían nada por él.

Ella, en cambio, sufría en silencio, se ahogaba en la pena de saber que su amor era en vano, qta
ue por más que tocara la puer, nadie venía a abrirla, su amor era como una pregunta sin respuesta, como un día sin Sol, como un lienzo en blanco. Su dolor no tenía fin, estaba entregando su vida entera a una causa que no tenía sentido, pero aún así no podía evitar hacerlo, era atraída hacia él como si estuviera imantada y por más que luchara no conseguía apartarlo de su mente, no conseguía no extasiarse cuando lo veía, no lograba olvidarlo.

Uno no elije de quien se enamora.

Caminos paralelos pero muy separados.

Ella cada vez lo ama más. Él cada vez lo nota menos.

Ella cada vez sufre más. Él no está enterado.

Ella se muere de amor. A él NO LE IMPORTA#

No hay comentarios:

Publicar un comentario